Nos han estado bombardeando con las bondades de la TDT (televisión digital terrestre) durante los dos últimos años. Mi antena tiene visión directa, y sin obstáculos, con el "pirulí" (torre de repetidores de TV de Madrid) que está a 1.500 m en línea recta de mi casa. Pues bien, la recepción no es lo suficientemente buena como lo despejado y la distancia podrían aventurar.
Pero lo peor es que la información que ofrecen los canales es, cuando la dan, errónea. No teniendo nada que ver con lo que se emite, incluso, como en el caso de la foto, es hasta ofensiva.
Esperemos que antes del llamado "apagón analógico" todos los desfases se hayan corregido.