417.- Incidente entre el artillero y el guardia en la A-5.

El que se supone víctima del alcance va conducido por un guardia civil, el cual, habría que conocer sus razones, decide actuar en uso de su autoridad.
El que se supone conduce el vehículo agresor, el artillero, ve como alguien con pinta de kamikaze (en esto creo que todo el mundo pudiera estar de acuerdo) se aproxima con cara de pocos amigos. Tal como está el paño de la seguridad, el artillero (de cuya actuación se sabe poco) decide evadirse de la "amenaza" golpeando con la aleta de su vehículo al, como mínimo para él, kamikaze.
El guardia evalúa rápidamente la actuación anterior del otro conductor y tal vez ascendiera rápidamente su "amenaza" de borracho o ladrón de coches a posible Bin Laden camuflado; pasando por toda clase de mafias albano-kosovares, terrorismo doméstico e internacional, etc. Por lo que identificación en ristre y una pistola en la otra mano, de manera muy peliculera (los siento, lean foros de policías), se pone encima del morro del otro vehículo apuntando al evasivo conductor que le mira con sorpresa intentando comunicar a no sé quien la esperpéntica situación.
Yo sinceramente hubiera intentado irme a todo gas sin comprobar siquiera quien era el rapado de la pistola.
Pero bueno, no paso nada. Invito a ambos protagonistas a tomarnos unas cañitas para disolver el mal rollo de manera particular; porque creo que de manera oficial ninguno de los dos se va a ir de rositas; ya que los que juzguen la situación, que yo aquí "novelo" bastante, van a tener para repartir a ambos.
¿De quien es la culpa? Del estado de inseguridad en el que nos movemos que nos tiene a todos de los nervios.